martes, 19 de febrero de 2008

VILLA DE CURA


Villa de Cura: Otro Bolívar en la Historia de Aragua, tiene fecha 6 de marzo de 1717 la solicitud de permiso del Teniente General Don Juan de Bolívar de Martínez y Villegas al Gobernador de la Provincia de Venezuela para fundar a sus expensasen una Villa de españoles en el Valle de Cura, cuyas tierras eran de su propiedad. Bolívar obtiene una respuesta aprobatoria del Rey Felipe V, el 25 de mayo de 1722. Esa quedó como la fecha de la fundación de Villa de Cura. El pueblo fue bautizado San Luís en honor al hijo del Rey quien heredó el trono con el trono de Luís V. Juan de Bolívar y Martínez de Villegas quedó con la prerrogativa de Capitán Fundador, como correspondía según las leyes de Indias. El fundador de Villa de Cura fue el primer de la estirpe nacido en Aragua, abuelo del que llegaría a ser Libertador.


La Iglesia Matriz de Villa de Cura: Consagrada a San Luís Rey de Francia, el Templo de Villa de Cura ofrece hoy una apariencia muy distinta a la que fue progresivamente mostrando desde los tiempos de la fundación. El Obispo Mariano Martí la describió por su visita de 1780, cuando ya necesitaba algunas reparaciones. Del siglo XIX datan las torres que fueron construidas por orden del entonces presidente provincial el cronista Francisco Tosta García y fueron inauguradas con la nueva fachada neoclásica que se estilaba para la época, el 29 de abril de 1885. Por el año de 1894 le construyeron la torre en la que alojaron el reloj proveniente de otro templo caraqueño. En una cripta del templo está enterrado el corneta del Libertador Capitán Juan de Dios Agraz. La Iglesia fue decretada monumento histórico nacional en 1960.


Casa del Santo o de Bóves: Este inmueble que data del siglo XVIII ha sido testigo de algunos acontecimientos históricos de Villa de Cura y hoy es la sede de la imagen Bicentenaria del Santo Sepulcro, al cual es motivo de gran devoción regional y nacional.. En tiempos de la guerra a muerte la casa fue usada con sus hordas realistas, por el sanguinario caudillo Asturiano, José Tomás Bóves. Es un lugar muy visitado por los peregrinos de la venerada imagen católica.
Procesión del Santo Sepulcro: El viernes de Semana Santa ocurre en Villa de Cura una masiva manifestación de fe religiosa durante la procesión del santo Sepulcro, la imagen que atrae peregrinos de diferentes partes del país, con cita a una admirable devoción de parte de creyentes y fieles que ruegan y pagan sus promesas.


La Plaza Miranda: Es el lugar de gran Tradición donde se reúnen los villacuranos. Una amable peña de contertulios ejercita la memoria de la comunidad y la crónica de los acontecimientos parroquiales. La Plaza luce faroles de pie y una reja que fueron donados por el presidente Juaquín Crespo. En 1895 fue inaugurado el bronce pedestre del generalísimo Francisco de Miranda.


El Férrtil Valle de Tucutunemo: Las tierras originalmente escogidas por el Bolívar fundador eran áridas. La fertilidad estaba muy cerca en el Valle que forma el Río Tucutunemo que baja de las montañas al norte. Pronto se convirtieron en tierras de labranza, hasta hoy que es el granero de Aragua donde se producen frutos y semillas. Por la actividad agropecuaria ha surgido la necesidad de esparcimiento y descanso para la población trabajadora y también para visitantes y vecinos de la propia Villa de Cura. Así las comunidades de Ancón el Cortijo Las Tunita y Los Bagres ofrecen una alternativa vacacional de ambiente rural muy próximo a los centros poblados. La carretera del Valle de Tucutunemo se comunica también con las comunidades del Sur del Municipio Ribas y del norte de san Sebastián, es decir con Pao de Zarate y el Nicual.


Embalse de Tierra Blanca: En la carretera Nacional de Villa de Cura a San Juan de Los Morros se encuentra un corto desvío que conduce al Embalse de Tierra Blanca. Es una dependencia nacional de los recursos del Ministerio del Ambiente. El ente gubernamental habilitó algunas comodidades para recibir visitantes que pueden disfrutar la natación, la pesca y los paseos en botes a remos. También hay espacios para ejercicios aeróbicos, deportes y parque infantil, hay servicios de estacionamiento, sanitarios, duchas y restaurante.


Samán de Las Minas: Un bello ejemplar del árbol emblemático de Aragua puede apreciarse en la carretera Cagua-Villa de Cura en el sitio de Las Minas se estima una edad de 600 años y exhibe su amplia fronda en medio de paisaje de campo. El lugar fue bautizado como Parque Ramón Sosa Montes de Oca, poeta aragueño.


Talabarterías de Fama: El trabajo artesanal de cuero confirma la vocación llanera d e villa de Cura y le otorga prestigio nacional e internacional. La actividad nación en la comunidad vecina de las Guasduas y es tradición que han heredado varias generaciones de hábiles maestros en el repujado del cuero y admirable diseño. La confección de indumentaria para jinetes y de aperos para bestias de montura y arreos pervive en la tradición del pueblo que con razón conserva el nombre de la puerta del llano.


Alpargatas de abolengo: Otro vestigio de la tradición artesanal que pervive en Villa de Cura es la pequeña industria de la alpargatería. El nombre de este popular calzado parece de origen árabe por las cuatro vocales que se repiten en sus cuatro sílabas. Lo que si parece cierto es que fueron introducidas en Venezuela por los emigrantes canarios. Los visitantes siguen adquiriendo alpargatas porque son muy cómodas livianas y definitivamente venezolanas.